LENGUAJE AUDITIVO
El que realiza su acción de comunicación por medio del oído, exclusivamente, y que puede ser verbal(a través de las palabras) y no verbal(a través de música y sonidos). Cuando se habla de lenguaje, por lo general se asocia con lo "verbal", es decir, el acto de conversar o hablar, olvidando así otros componentes del lenguaje tan importantes y relevantes como la audición y la comprensión. Quiero escribir este dato sobre ese primer bastión del lenguaje, como lo es el componente auditivo, el cual sin duda alguna, es base imprescindible para la comprensión y la expresión. Desde el embarazo, como ya sabemos, el bebé es capaz de escuchar, captar y registrar los sonidos internos de mamá (por Ej.: latidos del corazón), como también algunos externos (música, voz de papi, etc.) De allí la importancia de iniciar la estimulación auditiva desde ese mismo período prenatal.Lo más importante para este lenguaje es el sentido que se utiliza el oído el cual se compone de 3 secciones: el oído externo, medio e interno. El oído externo es la parte visible que capta y dirige las ondas sonoras por el conducto auditivo externo hacia el oído medio. Las ondas sonoras hacen vibrar el tímpano que pone en movimiento la cadena de huesecillos del oído medio. El movimiento de estos huesecillos pone en movimiento el líquido en el oído interno en la cóclea. El movimiento del líquido interno hace que las células ciliadas en la cóclea se deflecten. Las células ciliadas cambian este movimiento en impulsos eléctricos. Estos impulsos eléctricos se transmiten al nervio auditivo y al cerebro donde se interpretan como sonido.
La comunicación humana depende de la percepción de información complicada del mundo exterior, mediante los sentidos, como la audición, y de interpretar esa información de manera que tenga sentido. La comunicación humana también requiere ciertas capacidades mentales, tales como la atención y la memoria. Los científicos todavía no comprenden exactamente cómo todos estos procesos funcionan e interactúan o cómo fracasan en los casos de los trastornos de la comunicación. Aunque su niño parece "escuchar normalmente", él o ella pueden tener dificultades al aplicar esos sonidos al lenguaje y el idioma.
Se deben observar las respuestas frente a ruidos del ambiente de diferente intensidad (teléfono, puerta, timbre, voz humana). Las guaguas generalmente detienen la actividad (por ejemplo, la succión del pecho materno durante la lactancia), cuando escuchan la voz de la madre o de otros. Si cercano al año de edad, no se observa la aparición de balbuceo y primeras palabras. Si se escucha la T.V. muy fuerte por ejemplo, se puede sospechar y se debe descartar la presencia de un problema auditivo.
Es importante saber que todavía se necesita mucha investigación para comprender los problemas del procesamiento auditivo, los trastornos relacionados con éste y los mejores tratamientos para cada niño o adulto. Todas las estrategias emprendidas necesitarán ser adecuadas a las necesidades de cada niño, y su eficacia requerirá evaluarse continuamente.
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